
El otro dia tuve el honor de participar en una mesa redonda muy peculiar y muy amena sobre BDSM, con gente que vale la pena tener como amigos. Hablamos sobre muchas cosas, entre ellas las diferencias entre sumis@ y esclav@. Establecimos diferencias, como que el sumis@ no azotari@ a otr@ sumis@ y que en cambio el/la esclav@ si, etc., siempre en una reunión entre amigos y sin intención de sentar cátedra ni mucho menos.
Sin embargo, no se hizo la misma distinción entre Am@ y Dominante. Y eso me dió en qué pensar. Al final me di cuenta de que no sé lo que soy, no lo tengo claro.
Diras que si no tengo clara la definición, es normal que no lo sepa. Pero es algo que va más allá, algo más sutil, algo que no tiene que ver con definiciones, pero sí con sentimientos, con actitudes. Me quedo con la sensación de que hay algo que se me escapa, que me estoy perdiendo algo bello, pero no acabo de ver qué es. Supongo que con el tiempo lo descubriré, pero hoy por hoy no lo sé.
Y no se trata de algo técnico: no es cuerdas o látigos, ni tampoco sexo. Es algo más sutil que no sé identificar. Pero que está ahi y que estoy dispuesto a descubrir.